Introducción
⌅La
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) expresa que
el Cambio Climático es considerado hoy el mayor desafío que la
supervivencia de la humanidad enfrenta (CEPAL, 2015, citado por Bonet-Pérez et al., 2023Bonet-Pérez,
C., Agramonte-Almanza, A. M., Mola-Fines, B., Rodríguez-Correa, D.,
& Guerrero-Posada, P. A. (2023). Adaptación de la producción
agrícola al Cambio Climático. Estudio de caso. Ingeniería Agrícola, 13(4), ISSN: 2227-8761.
).
El
agua dulce es un recurso cada día más escaso. La pérdida de su calidad,
así como la creciente competencia de los sectores urbano e industrial,
determinan una marcada disminución de su disponibilidad. Para el año
2030 se estima que la demanda de agua para el riego agrícola ascenderá a
un 40% y el 46% de las áreas cultivables en el mundo necesitarán ser
irrigadas debido a factores relacionados con el cambio climático y con
las condiciones meteorológicas en general (Betancourt, 2017, citado por Rodríguez-Correa et al., 2022Rodríguez-Correa,
D., Bonet-Pérez, C., Mola-Fines, B., Guerrero-Posada, P. A.,
Martínez-Der, C., & Machado-Carballo, M. (2022). Estrategias de
riego deficitario controlado para el cultivo del frijol. Ingeniería Agrícola, 12(1), ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
).
El
cambio climático y la desertificación están íntimamente ligados debido
no sólo al impacto directo de los cambios de las variables
meteorológicas sobre los ecosistemas, sino también a los efectos
indirectos entre la degradación de los suelos y las precipitaciones,
todo lo cual podría agudizar la desertificación mediante la alteración
de la distribución espacial y temporal de la temperatura, las lluvias,
la radiación solar y los vientos, según la Organización Meteorológica
Mundial (OMM, 2013, citada por Bonet-Pérez et al., 2023Bonet-Pérez,
C., Agramonte-Almanza, A. M., Mola-Fines, B., Rodríguez-Correa, D.,
& Guerrero-Posada, P. A. (2023). Adaptación de la producción
agrícola al Cambio Climático. Estudio de caso. Ingeniería Agrícola, 13(4), ISSN: 2227-8761.
).
En
la agricultura cubana el riego es un factor potenciador de los
rendimientos, ya que la distribución no homogénea de las precipitaciones
impone un periodo poco lluvioso en el año (de noviembre a abril) donde
sólo ocurre como media el 20% de la precipitación anual, y coincide con
el óptimo para el crecimiento y desarrollo de la mayoría de los cultivos
agrícolas (Cisneros et al., 2015, citados por Rodríguez-Correa et al., 2022Rodríguez-Correa,
D., Bonet-Pérez, C., Mola-Fines, B., Guerrero-Posada, P. A.,
Martínez-Der, C., & Machado-Carballo, M. (2022). Estrategias de
riego deficitario controlado para el cultivo del frijol. Ingeniería Agrícola, 12(1), ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
).
Para
lograr un mejor uso económico y social del agua se requiere evaluar su
productividad, a fin de tomar mejores decisiones en cuanto a políticas y
estrategias de utilización de manera sostenible (Osuna & Esquivel, 1996Osuna, E. S., & Esquivel, F. (1996). ). Cobertura vegetal y erosión del suelo en Aguascalientes. Agrlc. Téc. Méx., 22(2), jul.-dic.
).
Bajo
el término productividad agronómica del agua se analiza la relación
productiva existente entre el rendimiento del cultivo y el agua total
aplicada como riego, esta relación es muy dependiente del comportamiento
de las lluvias dentro de la temporada de riego y resulta difícil, al
realizar los experimentos a campo abierto, especificar el aporte de las
lluvias a la satisfacción de las necesidades de agua de los cultivos,
razón por la cual es importante diferenciar la productividad del agua
aplicada por el riego de la productividad del agua en su concepción
general (González et al., 2014González, F., Herrera, J., López, T., & Cid, G. (2014). Productividad del agua en algunos cultivos agrícolas en Cuba. Revista Ciencias técnicas agropecuarias, 23(4), 21-27, issn: 2071-0054, Publisher: Universidad Agraria de La Habana.
).
Según la FAO (2003)FAO. (2003). Descubrir el potencial de agua para la agricultura [Servicio de Gestión de las Publicaciones de la Dirección de
Información de la FAO]. Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO) Roma, Italia.
, el
término productividad del agua es relativo a la escala estudiada en
relación al volumen de agua utilizado. A nivel de cuenca, la elección
debería ser entre el agua desviada de su fuente y esta menos el agua
reintegrada, mientras que a nivel de campo se deberían considerar la
lluvia útil, el agua de riego y el riego suplementario.
Consideran Bonet-Pérez et al. (2019)Bonet-Pérez,
C., Moreno, H., Guerrero, P., Vidal, R., Rodríguez, D., Fernández, E.,
Mola, B., & Puente, F. R. (2019). Eficiencia de conducción de
sistemas de riego en empresas arroceras. Ingeniería Agrícola, 9(4), 13-17, ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
que las opciones para mejorar la productividad del agua a nivel
agroecológico o de cuenca hídrica se encuentran, por ejemplo, en una
mejor planificación del uso de la tierra, un mejor uso de los
pronósticos meteorológicos a mediano plazo, un mejor programa de riego
de acuerdo con la variabilidad de las lluvias y el manejo conjunto de
varias fuentes de agua, incluyendo las de aguas de menor calidad, y
resaltan que, al valorar la productividad del agua a nivel de campo, se
debe diferenciar la agricultura de riego y la de secano.
Según estos autores, el incremento de la productividad del agua en las áreas bajo riego puede estar asociado a:
- incrementar los rendimientos comercializables de los cultivos
- prácticas de manejo del agua dirigidas a reducir las pérdidas
Expresan Agramonte-Almanza et al. (2022)Agramonte-Almanza,
A. M., Pérez-Abraham, Y., Fonseca-Pérez, R., Vidal-Blanco, Y. R.,
Urquía-Lardue, A., Bonet-Pérez, C., Rodríguez-Correa, D., &
Mola-Fines, B. (2022). Comportamiento de la sequía agrícola en el
municipio de Jimaguayú. Revista Ingeniería Agrícola, 12(4), ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
que los problemas relacionados con el agua en la agricultura de secano a
menudo están relacionados con la gran variabilidad espacial y temporal
de las lluvias, antes que con los bajos volúmenes de acumulación de la
misma. Los resultados generales de la impredecibilidad de las lluvias
son un alto riesgo para las sequías meteorológicas y los períodos secos
inter estacionales. El hecho de cubrir los déficits de agua durante los
períodos secos cortos con riego suplementario estabiliza la producción e
incrementa tanto la producción como la productividad del agua, siempre
que ésta sea aplicada en los momentos más sensibles del crecimiento de
las plantas.
El aumento sostenible de la productividad del agua
puede obtenerse solamente por medio de una combinación de capacitación
de los agricultores, conservación de aguas, riego suplementario, mejor
selección de los cultivos, prácticas agronómicas mejoradas e
intervenciones políticas e institucionales (Bonet-Pérez et al., 2023Bonet-Pérez,
C., Agramonte Almanza, A., Mola Fines, B., Rodríguez Correa, D.,
Guerrero Posada, P., & Morales Avilés, Y. (2023). Pérdidas por
evaporación y arrastre en diferentes técnicas de riego por aspersión. Revista Ciencias Técnicas Agropecuarias, 32(1), ISSN: 2071-0054, Publisher: Universidad Agraria de La Habana.
).
Con el objetivo de estimar la eficacia del empleo de la cobertura vegetal como medida de adaptación al cambio climático sobre la productividad agronómica del agua de riego se realiza un estudio mediante simulación en los cultivos maíz y tomate y dos escenarios productivos característicos de la provincia Camagüey.
Fundamentación
⌅Se
ha demostrado que los cultivos de cobertura reducen o eliminan casi por
completo la erosión de los campos agrícolas, aumentan la infiltración
de las aguas provenientes de las precipitaciones en la capa del suelo,
mantienen los nutrientes como el nitrógeno y el fósforo y aumentan la
materia orgánica del suelo; sin embargo, los beneficios de esta práctica
agrícola no se suelen vincular al incremento potencial de la
productividad del agua (Pérez et al. 2013, citados por Rivero et al., 2021Rivero, R. E., Rivero, Z. I., & Fumero, M. (2021). Estimación
y caracterización de los rendimientos agrícolas en diferentes
condiciones hídricas y según balance hídrico del sistema
suelo-planta-atmósfera de cultivos seleccionados bajo condiciones de los
nuevos escenarios (p. 51) [Informe Científico Técnico].
).
Las
medidas de enfrentamiento a la sequía y la mayor tolerancia a la misma
son estrategias importantes para aumentar la productividad del agua (Huerta-Olague et al., 2018Huerta-Olague,
J. de J., Oropeza Mota, J. L., Guevara Gutiérrez, R. D., Ríos Berber,
J. D., Martínez Menes, M. R., Barreto García, O. A., Olguín López, J.
L., & Mancilla Villa, O. R. (2018). Efecto de la cobertura vegetal
de cuatro cultivos sobre la erosión del suelo. Idesia (Arica), 36(2), 153-162, ISSN: 0718-3429, Publisher: SciELO Chile.
).
Todas las prácticas culturales y agronómicas que reducen las pérdidas,
tales como la aplicación de cobertura al suelo, contribuirán a mejorar
la productividad del agua.
El significado del mejoramiento del
suelo en el fortalecimiento de la productividad del agua es a menudo
ignorado. Cuando el suelo está sano y puede retener más agua, los
cultivos son más resistentes a los factores de estrés abióticos; cuanto
menos estrés sufran los cultivos, mayor será la probabilidad de que
mejoren su potencial de rendimiento. Las prácticas de manejo integrado
de cultivos y recursos pueden incrementar la productividad del agua
elevando proporcionalmente el rendimiento de los cultivos más de lo que
aumenta la evapotranspiración (Abril et al., 2017Abril,
R. V., López Torres, A. C., & Reyes Mera, J. J. (2017). Influencia
del dosel y sotobosque en pérdida de suelo por escorrentía en bosque de
realce. Ingeniería Hidráulica y Ambiental, 38(2), 17-28, ISSN: 1680-0338.
).
La
solución más efectiva para evitar las pérdidas causadas por la alta
evaporación de agua del suelo es la cobertura con residuos de las
plantas sobre la superficie del suelo (Denoia et al., 2023Denoia,
J., Bonel, B., & Di Leo, N. (2023). Efecto de la cobertura y del
relieve sobre las pérdidas de suelo en la cuenca del Arroyo Ludueña,
Santa Fe. Revista FAVE. Sección Ciencias veterinarias, 22, 12-12, issn: 2362-5589, Publisher: SciELO Argentina.
).
Las prácticas agronómicas que aumentan la sombra sobre la superficie
del suelo y las estructuras físicas que concentran el agua de lluvia
favoreciendo la percolación a las capas más profundas también reducen
las pérdidas por evaporación (Bonet-Pérez et al., 2023Bonet-Pérez,
C., Agramonte-Almanza, A. M., Mola-Fines, B., Rodríguez-Correa, D.,
& Guerrero-Posada, P. A. (2023). Adaptación de la producción
agrícola al Cambio Climático. Estudio de caso. Ingeniería Agrícola, 13(4), ISSN: 2227-8761.
).
Ha expresado Pedroza (2007), citado por Abril et al. (2017)Abril,
R. V., López Torres, A. C., & Reyes Mera, J. J. (2017). Influencia
del dosel y sotobosque en pérdida de suelo por escorrentía en bosque de
realce. Ingeniería Hidráulica y Ambiental, 38(2), 17-28, ISSN: 1680-0338.
que el desperdicio causado por las pérdidas de la transpiración puede
ser el resultado de una excesiva transpiración de las malezas o del
cultivo cuando hay vientos cálidos y puede ser controlado por prácticas
adecuadas de control de malezas o por la construcción de rompevientos,
respectivamente. Los residuos sobre la superficie del suelo reducen las
pérdidas de agua por evaporación actuando como una capa aisladora, esto
disminuye la temperatura de la superficie del suelo y el efecto del
viento. El calor del sol es transmitido lentamente al suelo desde la
superficie de los residuos y a través del aire atrapado entre los
mismos, consecuentemente, la superficie del suelo permanece más fresca y
la tasa de evaporación del agua del suelo reduce su intensidad. Cuanto
más espesa es la capa del aire atrapado entre los residuos, mayor será
el efecto aislante; la cantidad de residuos requeridos para reducir las
pérdidas por evaporación es considerablemente mayor que la cantidad
necesaria para asegurar que la mayor parte del agua de lluvia se
infiltre en el suelo.
Este autor considera que, en las épocas calurosas y con alta frecuencia de vientos notables, la tasa de pérdida de agua por la transpiración de las plantas puede ser muy alta y dar lugar a un agotamiento anticipado de las reservas de agua del suelo; esto, a su vez, puede provocar un fuerte estrés hídrico en las plantas, tanto malezas como cultivos, antes de que su ciclo de crecimiento y madurez haya sido completado.
Exponen Capurro & Montico (2020)Capurro,
J. E., & Montico, S. (2020). Efecto de los cultivos de cobertura
sobre las pérdidas de agua y suelo por erosión hídrica. Cuadernos del CURIHAM, 26, 41-47, ISSN: 1514-2906, Publisher: Centro Universitario Rosario de Investigaciones Hidroambientales.
que la pérdida de agua del suelo a través de la transpiración de las
malezas puede reducir sensiblemente la cantidad de agua disponible para
los cultivos; la presencia de una espesa capa de residuos sobre la
superficie es una forma efectiva de controlar las malezas. Cuando es
necesario tomar medidas de control de malezas, desde el punto de vista
de la agricultura conservacionista, es preferible hacer rotaciones de
cultivos adecuadas antes de proceder al control mecánico, salvo si éste
es efectuado sin disturbio del suelo. Los herbicidas de postemergencia
dejan los residuos de las malezas en la superficie del suelo como una
cobertura protectiva mientras que la labranza deja el suelo expuesto al
impacto de las gotas de lluvia y al sol, acelera el secado superficial
del suelo y tiende a desorganizar y destruir la porosidad del suelo por
frotación y compactación.
Las medidas encaminadas a reducir el efecto del viento contribuyen a reducir la evapotranspiración. Reportan Bonet-Pérez et al. (2024)Bonet-Pérez,
C., Mola-Fines, B., Rodríguez-Correa, D., Guerrero-Posada, P.,
Machado-Pérez, F., & Zamora-Martín, T. (2024). Efecto de la
dirección del viento en la calidad del riego en máquinas de pivote
central. Ingeniería Agrícola, 14(2), ISSN: 2227-8761.
que cuando los cultivos están expuestos a fuertes vientos en un
ambiente seco, el agua que ha sido transpirada es rápidamente eliminada
de la superficie de las hojas hacia la atmósfera; esto favorece un
movimiento más rápido del agua a través del cultivo y una mayor
absorción de agua del suelo. Los vientos fuertes pueden, por lo tanto,
causar una excesiva transpiración del cultivo y una innecesaria pérdida
de agua. Las cortinas rompevientos por lo general se establecen como
medida de control del efecto del viento sobre la evapotranspiración, en
las áreas en que los bosques son talados para favorecer el desarrollo
agrícola, algunas filas de árboles nativos pueden ser conservadas como
rompevientos naturales.
Según Rodríguez-Correa et al. (2022)Rodríguez-Correa,
D., Bonet-Pérez, C., Mola-Fines, B., Guerrero-Posada, P. A.,
Martínez-Der, C., & Machado-Carballo, M. (2022). Estrategias de
riego deficitario controlado para el cultivo del frijol. Ingeniería Agrícola, 12(1), ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
uno de los métodos usados en el campo para aumentar la productividad
del agua es el riego deficitario controlado, en el cual se aplica
deliberadamente menos agua que la necesaria para satisfacer totalmente
la demanda de agua de los cultivos. El riego deficitario debería
reflejarse en una pequeña reducción del rendimiento que puede ser menor
que la reducción de transpiración; esto causa, por lo tanto, una
ganancia de la productividad de agua por unidad de agua transpirada.
La
sombra artificial o natural contribuye a reducir la pérdida de humedad
del suelo, puede ser proporcionada por múltiples materiales ya sean
artificiales como redes, telas, láminas de plástico u otros o derivados
de las plantas, tales como ramas cortadas, pasto cortado colocado en
redes o árboles vivos que proporcionan sombra desde lo alto y en forma
muy amplia. La sombra es necesaria en los viveros de plantas en las
regiones cálidas para proteger las plántulas y otras plantas con raíces
superficiales de condiciones de excesivo calor y limitar pérdidas
indeseables de humedad del suelo; debe usarse con precaución, pues puede
ser tan densa como para limitar la energía solar sobre la superficie de
las hojas y reducir la fotosíntesis y la tasa de crecimiento (Molgora, 2013Molgora, T. A. (2013). Efecto del manejo de la cobertura vegetal sobre la erosión hídrica en cafetales de sombra en Veracruz [Tesis presentada en opción al Grado de Máster en Ciencias]. Universidad de Xalapa, Veracruz, México.
).
Materiales y métodos
⌅Para el estudio fueron seleccionadas las unidades productivas UBPC “Carlos Marx” perteneciente a la empresa Agropecuaria Citrícola Sola y la UBPC “Victoria II” perteneciente a la Empresa Municipal Agroindustrial Camagüey, situadas al norte y centro de la provincia, respectivamente (Figura 1), las cuales poseen diferentes condiciones de suelos y clima, por lo cual resultan representativas de diferentes condiciones edafoclimáticas.
Según
el Instituto de Suelos (IS), en estas unidades los suelos predominantes
son Ferrítico rojo típico y Pardo sin carbonato respectivamente (IS-Cuba, 2020IS-Cuba. (2020). Caracterización
de suelos de las unidades productivas incluidas en el proyecto:
“Efectividad del empleo de la cobertura vegetal como medida de
adaptación al cambio climático [Informe de proyecto]. Ministerio de la Agricultura, Isntituto de Cuelos, La Habana, Cuba.
), cuyas características físicas vinculadas a la capacidad de retención de humedad se presentan en la Tabla 1.
| Suelo | Capacidad de campo (% bss) | Densidad aparente (g/cm3) |
|---|---|---|
| Ferrítico rojo típico | 26,49 | 1,49 |
| Pardo sin carbonato | 32,00 | 1,31 |
Se estudiaron los cultivos de maíz (UBPC “Carlos Marx”) y tomate (UBPC “Victoria 2”). Se utilizaron cinco climoperíodos (Tabla 2), con un alto grado de solapamiento entre los cuatro últimos, el clima base fue el obtenido por Rivero et al. (2021)Rivero, R. E., Rivero, Z. I., & Fumero, M. (2021). Estimación
y caracterización de los rendimientos agrícolas en diferentes
condiciones hídricas y según balance hídrico del sistema
suelo-planta-atmósfera de cultivos seleccionados bajo condiciones de los
nuevos escenarios (p. 51) [Informe Científico Técnico].
, correspondiente al período 1976-2005.
En este trabajo se utilizaron cinco climoperíodos (Tabla 1), con un alto grado de solapamiento entre los cuatro últimos, el clima base fue el obtenido por Rivero et al. (2021)Rivero, R. E., Rivero, Z. I., & Fumero, M. (2021). Estimación
y caracterización de los rendimientos agrícolas en diferentes
condiciones hídricas y según balance hídrico del sistema
suelo-planta-atmósfera de cultivos seleccionados bajo condiciones de los
nuevos escenarios (p. 51) [Informe Científico Técnico].
,
correspondiente al período 1976-2005. Por su parte, el 2066-2095 es el
más representivo de un posible clima extremo, ya que el calentamiento
global, de no ser mitigado por la acción humana a gran escala, debe
evolucionar de forma creciente durante el siglo.
| No. Orden | Año inicial | Año final |
|---|---|---|
| 1 | 1976 | 2005 |
| 2 | 2021 | 2050 |
| 3 | 2036 | 2065 |
| 4 | 2051 | 2080 |
| 5 | 2066 | 2095 |
Primeramente, se creó un conjunto de datos climáticos diarios correspondientes al período normal 1976-2005 de las seis estaciones meteorológicas de primer orden ubicadas en la provincia de Camagüey, a saber, las de Florida, Santa Cruz del Sur, Esmeralda, Nuevitas, Palo Seco, y Camagüey. Las variables seleccionadas fueron temperaturas mínima, media y máxima, humedades relativas del aire mínima, media y máxima, precipitación, y velocidad del viento.
La radiación solar global fue estimada en todos los casos por la fórmula de Hargreaves (Allen et al., 1998, citados por Rivero et al. 2018Rivero, Z., Rivero, R., Rivero, R., & Pomares, I. (2018). Escenarios climáticos para Camagüey como consecuencia de un conflicto nuclear de baja intensidad. 17, ISBN: 959-300-034-038.
). La evapotranspiración potencial fue calculada según el procedimiento de Penman-Monteith (Rivero 2000, citado por Rivero et al. 2021Rivero, R. E., Rivero, Z. I., & Fumero, M. (2021). Estimación
y caracterización de los rendimientos agrícolas en diferentes
condiciones hídricas y según balance hídrico del sistema
suelo-planta-atmósfera de cultivos seleccionados bajo condiciones de los
nuevos escenarios (p. 51) [Informe Científico Técnico].
), a partir de la temperatura media, la radiación global, la velocidad media del viento, y las humedades relativas.
Se planificó una base de datos cuyas tablas principales consistieron en las medias multianuales de variables de desempeño del ciclo de cultivo, para cada combinación de un lugar o zona de estudio, un climoperíodo, un régimen de riego, una fecha de siembra, un cultivo, y un efecto de la cubierta del suelo sobre la evaporación (iBV). Los tratamientos de iBV utilizados fueron tres: iBV = 0 cuando no se utilizaba cubierta, iBV = 1 cuando se usaba una cubierta que reducía el 50 % de la evaporación directamente a partir del suelo, e iBV = 2 cuando la reducción era del 100%. Estos valores cubren todo el espectro de posibilidades, se trate de la aplicación de material vegetal o sintético.
La herramienta central y modelo biofísico de cultivo utilizado fue el AquaCrop 6.0 (FAO, 2017, citado por Rodríguez-Correa et al. 2022Rodríguez-Correa,
D., Bonet-Pérez, C., Mola-Fines, B., Guerrero-Posada, P. A.,
Martínez-Der, C., & Machado-Carballo, M. (2022). Estrategias de
riego deficitario controlado para el cultivo del frijol. Ingeniería Agrícola, 12(1), ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
),
el cual tiene la capacidad de simular el crecimiento y desarrollo de
los cultivos durante todo su ciclo tomando en cuenta el efecto de
fertilización por dióxido de carbono y el ciclo hidrológico aire - suelo
- planta de cultivo.
Debido a la gran cantidad de corridas necesarias para generar tantos registros fue necesario automatizar las corridas desde un software programado en QB64.
Los escenarios climáticos futuros fueron creados mediante la metodología tradicional utilizada en estudios anteriores (INSMET-Cuba, 2001INSMET-Cuba. (2001). Primera Comunicación Nacional a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (pp. 97-119). Grupo Nacional de Cambio Climático, Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.
),
concretándose en este caso como la modificación de los valores diarios
de las variables meteorológicas de los años reales transcurridos en un
cambio dependiente del climoperíodo futuro de que se tratara. Dicho
cambio correspondió a un ajuste de escala realizado mediante PRECIS
según el RCP8.5 y el HadCM3 como modelo climático global. Con los datos
así obtenidos se elaboraron los ficheros de datos meteorológicos de
entrada correspondientes que utiliza el AquaCrop 6.0. El RCP8.5, que en
este contexto funciona como un escenario de concentración de gases de
efecto invernadero y aerosoles, se escogió por ser, dentro de la familia
RCP, la trayectoria más extrema del calentamiento global, y la más
representativa de un devenir histórico en que no se tomen medidas
fuertes para mitigar el cambio climático (Jubb et al., 2012Jubb, I., Canadell, P., & Dix, M. (2012). Representative Concentration Pathways (RCPs). CSIRO, Australia. https://www.cawcr.gov.au/projects/Climatechange/wp-content/uploads/2016/11/ACCSP_RCP.pdf
).
Considerando estudios previos de Rivero et al. (2021)Rivero, R. E., Rivero, Z. I., & Fumero, M. (2021). Estimación
y caracterización de los rendimientos agrícolas en diferentes
condiciones hídricas y según balance hídrico del sistema
suelo-planta-atmósfera de cultivos seleccionados bajo condiciones de los
nuevos escenarios (p. 51) [Informe Científico Técnico].
, donde los regímenes de riego fueron agrupados en cuatro grupos (Tabla 3),
se seleccionaron los dos más típicos, esto es, el de secano (es decir,
limitado sólo por las condiciones edafometeorológicas) y el potencial,
representado en la tabla por los grupos 2 al 4.
| Grupo | Características |
|---|---|
| 1 | Secano |
| 2 | Regímenes para los cuales se riega hasta la capacidad de campo siempre que se alcanza un déficit de humedad del suelo en la capa de raíces determinado |
| 3 | Cultivos maíz y tomate. Norma y frecuencia fija, establecidos como 25 mm y 18 mm respectivamente, con frecuencia cada 7 días en ambos casos |
| 4 | Cultivos maíz y tomate. Régimen de riego que se practica habitualmente en las Unidades Productivas seleccionadas |
Para estimar la eficacia del uso de cobertura como medida de adaptación se aplicó la siguiente ecuación:
donde:
La
magnitud considerada es la productividad agronómica del agua de riego,
en una formulación equivalente a la de la productividad agronómica del
agua aplicada en González et al. (2014)González, F., Herrera, J., López, T., & Cid, G. (2014). Productividad del agua en algunos cultivos agrícolas en Cuba. Revista Ciencias técnicas agropecuarias, 23(4), 21-27, issn: 2071-0054, Publisher: Universidad Agraria de La Habana.
, pero en este caso calculada sobre la base del rendimiento expresado en materia seca. Ecb vale 100% cuando la magnitud obtenida en el futuro bajo cobertura tiene
el mismo valor que en el clima base sin cobertura, caso en el cual se
revierte completamente el impacto (Af-Aa). En caso de alcanzar un valor negativo, significa que el uso de cobertura resulta peor que su no utilización.
Las fechas de siembra utilizadas correspondieron al día 15 de cada mes del calendario gregoriano, para cubrir razonablemente todo el rango posible.
Resultados y Discusión
⌅Garantizar el régimen de riego requiere aplicar una cantidad de agua que no es fija, sino que depende de la evapotranspiración potencial, el régimen de lluvias, las necesidades hídricas del cultivo y la duración del ciclo de cultivo, entre otros factores.
Para valorar la eficacia del uso de la cobertura vegetal como medida de adaptación respecto al uso de agua, el mejor punto de partida es tener en cuenta su influencia en el gasto de agua de riego en régimen potencial y, en particular, en su productividad agronómica, razón por la cual se escogió este enfoque.
Debido
a que el régimen de riego potencial aseguraba el agua requerida para
cubrir las necesidades de los cultivos, pero no tenía en cuenta la
ocurrencia de lluvias después de cada aplicación, en las simulaciones
aparecieron muchos casos en que los rendimientos con cobertura eran
menores que aquellos donde no se aplicaba, dado que dificultaba la
pérdida de agua de los suelos saturados y con ello aumentaba la escasez
de oxígeno para las raíces, pero la productividad agronómica del agua
depende no sólo del rendimiento del cultivo, sino también de la norma
total de riego, por lo que aun así podría ser positivo el efecto del
acolchado sobre dicha productividad, como en efecto lo fue. Se trata de
algo similar a lo descrito por Rodríguez-Correa et al. (2022)Rodríguez-Correa,
D., Bonet-Pérez, C., Mola-Fines, B., Guerrero-Posada, P. A.,
Martínez-Der, C., & Machado-Carballo, M. (2022). Estrategias de
riego deficitario controlado para el cultivo del frijol. Ingeniería Agrícola, 12(1), ISSN: 2306-1545, Publisher: Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola.
para el riego deficitario controlado, en que también se saca provecho
del ahorro de agua a pesar de una disminución relativamente menor del
rendimiento, aunque en el caso presente no se trata de esa técnica, sino
más bien de un riego con incompleto control del exceso de agua debido a
limitaciones de drenaje y de previsión meteorológica, aunque
susceptible de cierta optimización climática.
Como resultado, en el maíz de la UBPC Carlos Marx (Fig. 2), la influencia del efecto de la cobertura sobre la evaporación habría sido muy elevada en la productividad agronómica para el clima base, especialmente para un 100% de la reducción de evaporación y entre las siembras de abril a octubre, aumentándola entre dos y seis veces, de 1,9 kg/m3 a 11,5 kg/m3 en la de agosto. Para finales de siglo en un escenario de cambio climático severo la influencia sería también positiva, aunque en medida notablemente menor, destacándose en este caso el mes de mayo y el período septiembre-octubre por recibir la mayor influencia, con aumentos de hasta algo más de dos veces, pasando para la siembra de septiembre de 2,4 kg/m3 a 5,4 kg/m3.
En el tomate de la UBPC
“Victoria 2” en régimen potencial, la productividad agronómica del agua
de riego simulada en el clima base (0,85 kg/m3 para la siembra de julio a 1,66 kg/m3 para la de octubre) resultó menor que la equivalente a la reportada por González Robaina et al. (2014)González, F., Herrera, J., López, T., & Cid, G. (2014). Productividad del agua en algunos cultivos agrícolas en Cuba. Revista Ciencias técnicas agropecuarias, 23(4), 21-27, issn: 2071-0054, Publisher: Universidad Agraria de La Habana.
sobre la base de mediciones de campo, que fue de 22,2 kg/m3 en peso fresco, y por tanto de 3,33 kg/m3 en peso seco, suponiendo una proporción de agua del 85%, aunque dentro
de la parte inferior del rango mostrado por los mismos autores en 2014.
Estas diferencias no son raras, pues, como se señala en ese trabajo, los
valores de productividad agronómica del agua aplicada varían mucho en
dependencia del régimen de lluvias, a lo que se puede agregar las
características del suelo y otros factores. La influencia del efecto de
la cobertura sobre la evaporación revistió rasgos similares a los del
maíz de la UBPC “Carlos Marx”, aunque resulta menos notable para una
reducción de la evaporación del 50% (fig. 3).
Tal como han demostrado estudios que cuantifican el efecto de la cobertura en la reducción de la evaporación directa del suelo, pero con el valor agregado de considerarla como medida de adaptación, las Figuras 4 y 5 muestran la eficacia del efecto de la cobertura sobre la evaporación como medida de adaptación al cambio climático en cuanto a la productividad agronómica del agua en régimen potencial; el resultado siempre es positivo, por lo que su aplicación sería útil en todos los casos, y suele presentar valores muy altos que revierten el impacto del cambio climático sobre la productividad agronómica del agua. Así, para el maíz se podría revertir totalmente el impacto desde abril hasta junio y desde septiembre hasta enero, pues la eficacia supera el 100%, según el mes y el efecto de la cobertura sobre la evaporación, mientras que para el tomate sólo en junio y julio y para el efecto moderado de la cobertura sobre la evaporación el impacto no se revertiría de forma completa.
El hecho de que la eficacia supere el límite del 100% hasta en unas 35 veces obedece a que la influencia de la cobertura sobre la productividad agronómica del agua resulta mucho mayor que el impacto del cambio climático sobre esta magnitud, a menudo por ser éste muy pequeño.
Lo dicho implica también que, de poder contarse con
tantas tierras de riego como se quiera y de ser los recursos hidráulicos
el factor limitante, se podrían obtener en las próximas décadas las
mismas producciones para las fechas de siembra en que el impacto se
revierte con igual o menor gasto de agua que la actual si se aplica
cobertura donde ahora no se hace. Estos resultados revisten gran
importancia, toda vez que el uso de regadío es una de las medidas de
adaptación más valoradas para un escenario severo de cambio climático,
pero éste, al mismo tiempo, haría disminuir el agua disponible en una
proporción mayor que la disminución de las precipitaciones (Rivero,
2001, Rivero y Rivero 2005, Planos et al. 1999, citados por Rivero et al. 2021Rivero, R. E., Rivero, Z. I., & Fumero, M. (2021). Estimación
y caracterización de los rendimientos agrícolas en diferentes
condiciones hídricas y según balance hídrico del sistema
suelo-planta-atmósfera de cultivos seleccionados bajo condiciones de los
nuevos escenarios (p. 51) [Informe Científico Técnico].
).
Conclusiones
⌅- Los resultados alcanzados demuestran que el uso de la cobertura vegetal tiene un gran potencial como medida de adaptación al cambio climático para el ahorro de agua en condiciones de agricultura de regadío.
- La eficacia del uso de la cobertura en cuanto a la productividad agronómica del agua dependerá del climoperíodo, el cultivo, y el lugar.